Sandrine Audoin practica la sofrología desde hace unos quince años. Primero a nivel personal, luego en un contexto profesional, en las empresas en las que ocupó el cargo de directora de recursos humanos, y después en su propia consulta desde hace tres años. Su objetivo es ayudar a todo el mundo a aprender a vivir en armonía consigo mismo, con los demás y con su entorno. 

¿Podría exponer brevemente los principios fundamentales de la sofrología?

Creada y desarrollada en los años 60 por el profesor Alfonso Caycedo, la sofrología es un método terapéutico psicocorporal y conductual. Pretende que cada individuo tome conciencia de todas las posibilidades que existen en él, para que aprenda a ser, vivir y existir en armonía consigo mismo, con los demás y con su entorno. La sofrología puede utilizarse para mejorar el bienestar cotidiano (gestión del estrés, emociones, sueño, agotamiento, etc.), para prepararse mentalmente para un acontecimiento o una prueba concreta (deporte, exámenes, parto, etc.) o para tratar una patología, fobia o adicción.



¿Cómo influye nuestro entorno en nuestras emociones y en nuestro estado de estrés o relajación?

En primer lugar, es importante tener en cuenta que no existe una verdad general que se aplique a todo el mundo. No hay un ambiente predefinido en el que todo el mundo se sienta a gusto, que sea luminoso, claro o blanco, por ejemplo. Por supuesto, la posición de los muebles en una habitación, el estilo de los objetos, los materiales y los colores afectan a nuestra sensibilidad e influyen en nuestras emociones. ¡Así que evita los colores oscuros si te cuesta dormir, o los cojines de pelo largo si tienes fobia a algún animal...! 

¿Cuáles son los principios básicos del interiorismo y el bienestar?

Una vez más, depende de cada persona. No todos tenemos el mismo espacio vital, los mismos ingresos o los mismos métodos de trabajo: algunos tienen su propia oficina, otros trabajan en una oficina flexible y otros trabajan exclusivamente desde casa. La adaptabilidad, uno de los principios fundamentales de la sofrología, es esencial. Todos tenemos recursos en nuestro interior para adaptarnos a las emociones que vivimos, por intensas que sean. Pero, por supuesto, no debemos dudar en capitalizar nuestro entorno para ayudarnos. Tenemos que escucharnos, ser amables con nosotros mismos y no dudar en hacer cambios regulares en nuestro diseño y decoración interior y exterior, en función de lo que nos tranquilice. Juega la carta de las estaciones Puede ser un detalle: el olor de una vela que nos hace sentir bien, sustituir un cuadro que ya no nos conviene... Disponer nuestro interior personal o profesional como un capullo debe ayudarnos a recordar nuestros recursos y aportarnos serenidad.

¿Cuáles son los principios básicos del interiorismo y el bienestar?

Una vez más, depende de cada persona. No todos tenemos el mismo espacio vital, los mismos ingresos o los mismos métodos de trabajo: algunos tienen su propia oficina, otros trabajan en una oficina flexible y otros trabajan exclusivamente desde casa. La adaptabilidad, uno de los principios fundamentales de la sofrología, es esencial. Todos tenemos recursos en nuestro interior para adaptarnos a las emociones que vivimos, por intensas que sean. Pero, por supuesto, no debemos dudar en capitalizar nuestro entorno para ayudarnos. Tenemos que escucharnos, ser amables con nosotros mismos y no dudar en hacer cambios regulares en nuestro diseño y decoración interior y exterior, en función de lo que nos tranquilice. Juega la carta de las estaciones Puede ser un detalle: el olor de una vela que nos hace sentir bien, sustituir un cuadro que ya no nos conviene... Disponer nuestro interior personal o profesional como un capullo debe ayudarnos a recordar nuestros recursos y aportarnos serenidad.

Y como terapeuta de relajación, ¿cuáles son tus aliados en tu consulta en términos de planificación?

En mi consulta, al contrario que en casa, cambio muy poco la decoración. Pero hay una razón para ello: tener un lugar afectuoso y en cierto modo universal en el que niños, adolescentes y adultos se sientan como en una burbuja, completamente a gusto durante cada consulta. Elegí colores neutros, por ejemplo el beige, y objetos neutros pero cálidos: velas sin aroma, ninguna fuente ni música. Instalé un espejo, aunque me he dado cuenta de que suele ser un objeto al que la gente rehúye. Mirarse al espejo no siempre es fácil. La confianza en uno mismo y la autoestima suelen ser temas que se abordan durante un protocolo sofrológico, ¡y de eso trata nuestra práctica!

Por último, desde un punto de vista personal, opto por materiales nobles (algodón, lino, etc.) a precios razonables, preferiblemente sin tratar. También doy importancia al atractivo estético y a la durabilidad de los muebles y objetos. Prefiero pagar un precio algo más elevado, pero que sea sinónimo de intemporalidad y longevidad.

Por último, en cuanto a las habitaciones de la casa, ¡no olvidemos la cocina! Es una habitación muy estimulante y agradable, donde se puede trabajar la ergonomía y la motricidad, disfrutando al mismo tiempo, y pienso sobre todo en las personas discapacitadas. El placer es la clave.