Materiales responsables, producción local, segunda vida para los productos... La sostenibilidad ya no es sólo un argumento de marketing: se está convirtiendo en un criterio decisivo a la hora de elegir un mueble o un objeto decorativo. En un momento en que los problemas ecológicos se intensifican, el 94% de los consumidores cree que las marcas tienen la responsabilidad de ofrecer productos respetuosos con el planeta.. Esta conciencia colectiva está transformando profundamente el sector del mueble, desde el diseño hasta los canales de distribución. Clientes, empleados, distribuidores e inversores esperan compromisos concretos. ¿Cómo se adaptan las marcas a esta nueva situación? ¿Cómo pueden responder a estas expectativas cada vez más elevadas? Veamos cómo este imperativo se ha convertido en el centro del mundo del hogar.

En las últimas temporadas, el terciopelo ha vuelto a ocupar un lugar de honor en nuestros interiores. Es aún más popular en invierno, especialmente durante las fiestas. Verde abeto, rojo granate o dorado ámbar: sus ricos colores combinan a la perfección con la decoración navideña, aportando calidez y sofisticación a todas las estancias.

La historia del terciopelo se remonta al antiguo Egipto, cuando se utilizaba para vestir a los faraones.. Símbolo de prestigio y refinamiento, ha traspasado siglos y fronteras. Reservado durante mucho tiempo a los tejidos ceremoniales y a las decoraciones palaciegas en Europa, se ha impuesto poco a poco como un precioso material de uso cotidiano. 

Colores y reflejos aterciopelados: el juego de la luz

El terciopelo tiene una forma única de captar y reflejar la luz. Sus fibras crean reflejos cambiantes que varían según la luz y la dirección del pelo. Los tonos profundos -verde esmeralda, azul noche, burdeos- acentúan su carácter envolvente, mientras que los tonos empolvados, como el rosa claro o el beige dorado, le confieren una suavidad más aérea. Esta profundidad de color transforma cada habitación en un espacio vivo, vibrante de matices.

Las múltiples texturas del terciopelo

El terciopelo se presenta en una amplia variedad de texturas, cada una de las cuales aporta un carácter único a la decoración. Por ejemplo, la pana, con sus estrías paralelas, evoca la elegancia retro de los asientos de época. El terciopelo cincelado juega con sutiles efectos de relieve que captan la luz. El terciopelo astracán ofrece un acabado cálido y texturizado, mientras que el ante seduce por su ligereza y su tacto delicado. Estos diferentes acabados hacen que el terciopelo se adapte a cualquier ambiente: desde un salón contemporáneo hasta un dormitorio acogedor, es un material tan bello como confortable.

El terciopelo, un material para el confort y el bienestar

Más que un tejido decorativo, el terciopelo aumenta el confort del hogar. Su grosor proporciona un aislamiento natural, ideal para salones y dormitorios. En un sillón, unas cortinas o una colcha, difunde un calor reconfortante y un tacto relajante. Responde plenamente a la filosofía Home Beauty, en la que la belleza del material se combina con la búsqueda del bienestar. Es esta emoción sensorial, entre suavidad y luz, la que hace del terciopelo la elección ideal para crear espacios acogedores y armoniosos.

El terciopelo ha resistido el paso del tiempo sin pasar nunca de moda. Hoy combina a la perfección con materias primas como la madera, el metal o la piedra, aportando un sutil contraste entre suavidad y estructura.