Limitadas durante mucho tiempo a una simple función de almacenamiento, las librerías se perfilan hoy como un auténtico elemento decorativo. De pared, suspendidas, bajas o integradas en muebles, se presentan en multitud de formas y configuraciones. Bien pensadas, estructuran el espacio, revelan su personalidad y hacen lucir tanto sus libros como sus objetos decorativos.

Elegir la ubicación adecuada para su biblioteca

La elección de la ubicación es esencial. Las estanterías clásicas siguen siendo una apuesta segura: fáciles de instalar, visten las paredes a la vez que sujetan libros y elementos decorativos. En espacios pequeños, la librería improvisada también tiene mucho encanto. Los diarios y revistas apilados verticalmente se convierten en una decoración en sí mismos.

Incluso en un piso con pocos metros cuadrados es posible crear una bonita librería. Una versión baja bajo una ventana, una instalación en una esquina o una librería escondida en un hueco pueden sacar el máximo partido a la arquitectura existente. En un entresuelo, también puede servir de suave separación del resto de la habitación.

 

Los pasillos suelen estar infrautilizados. Los pasillos y rellanos se prestan perfectamente a la instalación de estanterías o muebles de almacenaje a medida. En una escalera, por ejemplo, unas estanterías adaptadas a la altura de los peldaños ofrecen un acceso práctico y un aspecto gráfico.

Para los amantes de los libros en grandes cantidades, la pared biblioteca sigue siendo una opción espectacular. Abarca toda una habitación y puede complementarse con una escalera para acceder a los libros colocados en altura. Por último, integrar los libros directamente en el mobiliario -un aparador, un mueble de TV o un tabique perforado- crea unidades de almacenamiento multifuncionales al tiempo que mantiene la luminosidad de la habitación.

 Ponga en escena su biblioteca con estilo

Una biblioteca viviente es algo más que libros. Velas, jarrones, plantas -sobre todo variedades poco exigentes como cactus o suculentas- y objetos traídos de viaje añaden ritmo al conjunto. La idea es crear un respiro visual y atraer la mirada.

Alternar el almacenamiento horizontal y vertical evita un efecto demasiado estricto. Algunas cubiertas pueden colocarse delante, para romper la regularidad de las alineaciones. A la hora de archivar, todas las opciones son posibles: por color para un efecto gráfico impactante, por autor o colección para mayor practicidad, o por tamaño para facilitar la lectura visual.

Las revistas resultan menos atractivas cuando se guardan separadas, por lo que es mejor guardarlas en cajas, cestas o estuches. Esto ayuda a mantener un conjunto armonioso y, al mismo tiempo, a tenerlas al alcance de la mano. Las librerías formadas por módulos abiertos y cerrados facilitan esta alternancia entre exposición y ocultación.

Los detalles que marcan la diferencia

Unos marcos de fotos colocados entre los libros añaden un toque personal y dan vida a la composición. Los sujetalibros, además de su función práctica, se convierten en verdaderos objetos decorativos. Por último, no hay que descuidar la iluminación. Las pequeñas lámparas de mesa crean un ambiente cálido y añaden profundidad a tu librería.

En JJA, nos gusta pensar en la biblioteca como un espacio de expresión, donde libros, objetos y recuerdos se unen para contar una historia: tu historia, en el corazón de Home Beauty.