Cada color tiene un efecto distinto en la forma en que te sientes. Comprenderlos te permite crear armonías monocromáticas, analógicas, triádicas o tetrádicas que se adaptan a tu personalidad. Jugando con estas paletas, puedes crear la atmósfera que desees y dar vida al estilo que más te convenga: minimalista, japonés, escandinavo, rústico, tradicional o industrial.